Lema y objetivos

Lema: ¡Cuento contigo!¡Cuenta conmigo!

    

 

                                         

Este curso 2019-2020 el valor en torno al que nos vamos a organizar y desde el que vamos a evangelizar, educar, dirigir, acompañar, innovar, trabajar y celebrar juntos es la CONFIANZA

Vamos a acercarnos al Señor Jesús para que nos enseñe a confiar, a fiarnos de Dios para que sea él el verdadero motor de nuestra vida, para que en todo nos muestre el camino que la confianza dibuja para los hombres y mujeres de buena voluntad.

Somos porque confiamos. Somos lo que confiamos. Confiamos y eso nos hace crecer y adquirir lo necesario para unirnos a ese movimiento global de transformación del mundo que es la misión de la escuela católica.

Enmarcando el término “confianza” en nuestro contexto educativo y evangelizador, proponemos para este curso la siguiente definición amplia y aglutinadora de confianza:

“La confianza es un valor imprescindible presente en nuestra vida, de manera innata y también de manera adquirida, que provoca en nosotros seguridad, verdadera alegría, esperanza firme y vida, y se experimenta y nos permite relacionarnos con Dios (favoreciendo y posibilitando la fe, la entrega, el abandono en sus manos, la interioridad y la oración), con uno mismo (favoreciendo y posibilitando el crecimiento, la madurez, el bienestar, el propio proyecto de vida y el discernimiento), con los demás (favoreciendo y posibilitando la familiaridad, el compañerismo, la amistad, la sinceridad, la entrega, la trasparencia y la misericordia) y con los acontecimientos (favoreciendo y posibilitando el optimismo, la serenidad, la vitalidad, la valentía, la objetividad y el compromiso).

Durante todo este curso trabajaremos en torno a este valor tan necesario para que nuestras relaciones, nuestros entornos, nuestras escuelas y nuestra educación sean posibles. Sólo si confiamos alcanzaremos ser lo que estamos llamados a ser.

     

El lema que presidirá todo el trabajo de los centros educativos en torno al valor de la confianza es ¡Cuento contigo!¡Cuenta conmigo!

La frase bíblica en la que nos apoyaremos pertenece al evangelio de Mateo, y es la siguiente: “Yo estoy con vosotros todos los días” (Mt 28, 20b).

Con la expresión ¡Cuento contigo!¡Cuenta conmigo! queremos expresar que la confianza requiere de todos para que sea efectiva.

Ese ¡Cuento contigo! puede ser Dios mismo que nos recuerda que podemos ser sus manos, sus pies, su mirada… para poder llevar adelante su proyecto de nueva Humanidad. Pero también puede ser la voz de nuestros padres y madres, de nuestros abuelos, de nuestros educadores, de nuestros compañeros y amigos, incluso la voz de los sin voz que esperan de nosotros una mano tendida, que confían en que nosotros podamos hacer algo por ellos y con ellos. La confianza siempre es cosa, al menos, de dos.

Y ese ¡Cuenta conmigo! es nuestra respuesta, la que nos gustaría que todos nosotros diésemos a la primera invitación: si tú (Dios, amigo, compañero, papá, mamá, educador, abuelo...) cuentas conmigo a mí me gustaría que contaras conmigo para todo aquello que necesites. Fiémonos mutuamente unos de los otros. Confiemos en los demás. Seamos constructores de un mundo que necesita hombres y mujeres que practiquen la confianza sin condiciones.

Nos gustaría que la confianza fuese un modo de vivir la vida, una manera de relacionarnos con Dios, un estilo en nuestras relaciones, en nuestras propuestas, en nuestro modo de ver, sentir y hablar del Dios de Jesús. Algo cotidiano, no sujeto a si nos ha ido bien o menos bien confiando, sino arraigado en lo más interior de nosotros mismos.

Una confianza que califica toda nuestra vida, no como maquillaje sino como esencia, no como un intento de esconder o arrinconar las mil y una razones por las que no deberíamos confiar en los demás, sino como algo que afecta al punto anímico central del ser humano y le abarca por completo.

¡Cuento contigo!¡Cuenta conmigo! es una invitación a la confianza, una apuesta decidida por nosotros, por la convivencia, por la fe verdadera, la que sólo sabe de fiarse de Dios y confiar en los demás, la que no necesita adornos ni parafernalias para ser reconocida, la que nos hace vivir comprometidos por los demás y profundamente enraizados en Aquel que nunca falla, en Aquel que siempre cuenta con nosotros y espera de nosotros ese ¡Cuenta conmigo! 

confiados en su palabra.

      

Objetivo general y objetivos específicos del curso

Objetivo general

Hacer de nuestros centros educativos espacios en los que se desarrolle y se fortalezca confianza, en los que haya un clima participativo, alegre, seguro, esperanzado y lleno de vida que haga posible relacionarnos con Dios, con nosotros mismos, con los demás y con los acontecimientos favoreciendo la fe, la trasparencia, la familiaridad y el compromiso, desde el convencimiento de que Dios confía en nosotros.

Objetivos específicos

DIMENSIÓN MATERIAL, FÍSICA, BIOLÓGICA

 

DIMENSIÓN EMOCIONAL

 

DIMENSIÓN RACIONAL, INTELECTUAL

 

DIMENSIÓN SOCIAL, RELACIONAL

DIMENSIÓN INTERIOR, ESPIRITUAL, TRASCENDENTE

CON UNO MISMO

Experimentar cotidianamente los beneficios de la confianza. 

Tomar conciencia de que la confianza es un valor fundamental en un proceso que también depende de mí.

Reflexionar sobre las propias razones para confiar. Experimentar la confianza como un estilo de vida.

Experimentar de modo personal que la confianza es necesaria para relacionarnos con otras personas.

Aprender a vivir la confianza poniéndome en manos de Dios como nos invita a hacer la Palabra. 

 

õ Conocer y desarrollar las capacidades, talentos y actitudes que nos llevan a afianzar la propia seguridad.

õAceptar y ser capaz de proyectar de forma positiva los fracasos y frustraciones, valorando nuestras habilidades.

õExpresar de forma sincera, transparente y auténtica como somos.  

CON LOS DEMÁS

Salir de uno mismo, relacionarnos con los demás estableciendo vínculos recíprocos de transparencia, cariño, seguridad… 

Concienciarnos de que la confianza fortalece nuestras relaciones mejorando nuestra comunicación interpersonal. Experimentar que la confianza nos ayuda a desarrollar la toma de decisiones y a sentirnos valorados y respetados.  

Favorecer el aprendizaje y el desarrollo de los propios talentos para ponerlos al servicio de los demás. 

Experimentar la seguridad de pertenecer a un grupo favoreciendo un clima optimista y posibilitador. 

Descubrir en nuestras relaciones con los demás un apoyo importante para cultivar nuestra confianza en Dios que nos ayuda a ser mejores personas y a dar sentido trascendente a todas las vivencias que tenemos. 

 

õ Fomentar el diálogo amable, abierto, acogedor y respetuoso que favorezca el intercambio leal y constructivo, enriqueciendo y facilitando la convivencia.                                                                                                                              õDesarrollar un espíritu generoso y solidario con capacidad de estar al servicio a los demás trasformando la realidad.

CON DIOS

Ser agradecidos a Dios por hacernos personas que confían y merecedores de confianza.  

Sentir y mostrar agradecimiento a Dios por la confianza que deposita en nosotros y que nos capacita para forjar nuestra seguridad y autoestima. 

Descubrir en la historia del pueblo de Israel, en el testimonio de Jesús y en su Palabra, la confianza que Dios tiene en nosotros. 

Reconocer en Jesús un referente para vivir la confianza en relación con los demás.

Dar gracias a Dios por ser causa y origen de nuestra confianza. Valorar la importancia de la confianza en nuestra relación personal con Dios. 

 

õ Reconocer a Dios como Padre del que siempre te puedes fiar y nunca nos abandona.

õ Establecer una relación cercana que nos ayude a vivir de forma verdadera el mensaje de Jesús.

õ Abrir nuestra vida a la experiencia permanente del Espíritu.

CON EL ENTORNO

Vivenciar el compromiso con lo que nos rodea. Mejorar la realidad desde una experiencia personal y de realización colectiva. 

Valorar lo que nos rodea como un motivo y un medio para vivir desde la confianza. 

Reflexionar sobre la importancia de vivir confiando en los demás, de forma sincera y transparente. 

Fomentar una actitud responsable y de entrega en nuestra relación con lo que nos rodea. 

Ser conscientes de la responsabilidad que Dios ha depositado en nosotros para cuidar de su Creación. 

 

õ Determinar medidas y actuaciones que nos permitan respetar los procesos de regeneración de la naturaleza.

õ Confiar en el interés e iniciativa del hombre a proteger y recuperar el patrimonio ambiental garantizando la resolución de problemas.