Plan TIC. Tecnología aplicada a la educación

En el colegio se está implantado el modelo de centro TIC diseñado para los colegios de FEC en el que se incorporarán las nuevas tecnologías a los procesos de enseñanza-aprendizaje así como en muchas de las acciones educativas del día a día del centro. Este modelo surge como respuesta a las demandas de un mundo en cambio y de una sociedad globalizada, que exige una excelente formación técnica del profesorado y la capacidad pedagógica para educar a los alumnos en el uso crítico, responsable y eficiente de la tecnología.

Estamos frente a un cambio pedagógico que está basado en las competencias básicas y en el aprendizaje potencial del alumno. Con este aprendizaje, los alumnos aprenden a resolver problemas vitales que suceden en diferentes ámbitos de sus vidas. Creemos que las TIC son un instrumento fantástico para facilitar que los alumnos consigan fomentar su “aprendizaje potencial”.

De esta forma, el profesor se convertirá en un “facilitador del aprendizaje” en lugar de un mero “provisor de conocimientos” por lo que su formación se convierte en la  base de su desarrollo profesional y personal.

Todo esto nos lleva a un cambio metodológico, donde las TIC ocupan un lugar importante como herramienta para el aprendizaje en el trabajo diario, no solo en las aulas de ordenadores o en la asignatura de Informática, sino en todos los espacios educativos (aulas, laboratorios, talleres, patio, etc.) y en todas las áreas de conocimiento.

Además, el uso de la plataforma educativa, además de permitir realizar las tareas docentes de gestión habituales, permitirá implementar modelos de comunicación,  transmisión del conocimiento y de trabajo con las familias y con los alumnos adaptados a este cambio metodológico.

Evidentemente la dotación de las infraestructuras y los recursos tecnológicos, así como la formación del profesorado en las nuevas habilidades pedagógicas, supone un importante esfuerzo económico de adaptación a las nuevas necesidades. 

Sin embargo, el reto fundamental es asumir que el desarrollo tecnológico del colegio supone un cambio en la cultura pedagógica y organizativa del centro. Un cambio posible en el que, las actitudes de respeto a los diversos ritmos, capacidades e intereses, debe ser conjugado con una opción decidida por la planificación, la dotación de medios humanos y materiales, y el ensayo de lo nuevo en un clima de seguridad y creatividad.